La historia del sueño real. La historia de Periscopia
Quizás esta entrada del blog tendría que titularse “Agradecid@s y emocionad@s” pero tal vez es demasiado cursi. Por eso, cuando empiezo a escribir estas líneas, aún no he sido capaz de poner título. Lo primero que tengo que explicar es porque esto está escrito en primera persona y no en un plural genérico. Y es que, en ocasiones, hay que hablar en primera persona para transmitir las sensaciones que uno tiene al término de algo como Festival Periscopia.
Por eso, este post estará firmado por Juanlu Dorado, que aunque sea el mismo que ha escrito todos los anteriores, quiere que sea diferente.
Porque ahora mismo, todo es diferente. Las sensaciones y las expectativas que teníamos hace justo una semana, se han cristalizado todas este pasado fin de semana.
Periscopia ha vuelto a las calles durante tres días. Y ha vuelto para quedarse. En ocasiones, uno tiene que salirse de la realidad y observarla desde fuera. Recuerdo un momento el jueves, durante el concierto de Señor Olmo, en el que hice este ejercicio. Lo que observé fueron caras de felicidad, sonrisas, lágrimas de emoción… ese ha sido nuestro mejor regalo.
Desde un principio, nuestro objetivo ha sido conseguir que Pozoblanco se convirtiera en un escenario gigante en el que no parasen de pasar cosas. Y ha sucedido. Jueves, viernes y sábado… nuestra ciudad fue un ir y venir de gente buscando a los artistas. Propuestas diferentes, ilusiones, expectativas, deseos, sueños… eso ha sido Periscopia. Esa es nuestra esencia.
Por eso, al igual que el año pasado, desde la organización de Periscopia sólo podemos decir una cosa: GRACIAS. Por haber creído en un proyecto de un grupo de amigos que un día decidieron hacer una locura. Por salir a las calles y aplaudir, sonreír, disfrutar,…
Gracias por pararnos por las calles y decirnos que os ha gustado Periscopia. Gracias por decirnos que ya tenéis ganas de que llegue el año que viene. Gracias por ser un público maravilloso y una parte imprescindible de nuestro escenario gigante.
También gracias a l@s artistas. Por su disponibilidad y por estar siempre con buena cara. Por aguantar los fallos de la organización y el tremendo calor que ha hecho estos días. Y sobre todo, gracias por venir a mostrar su arte a Periscopia. Ya son periscópicos para siempre.
Y, si ustedes me lo permiten, hago un hueco especial a la organización. Sí. Son mis amig@s. Y ya con eso, sólo puedo tener palabras bonitas para ell@s. Pero ahora toca hablar de su trabajo: IMPRESIONANTE. Trabajar con gente así sólo significa una cosa: todo irá bien. Poder confiar ciegamente en alguien porque sabes que no te va a fallar es muy complicado. Y aquí lo hemos conseguido. Un aplauso para ell@s. El año que viene, volveremos a estar al pie del cañón. Periscopia 2012 es el objetivo.
Para acabar, retomo el inicio. Creo que ya tengo el título de este post. Y también creo que puedo decir aquello de “agradecid@s y emocionad@s, sólamente podemos decir… GRACIAS por venir”. Os esperamos a tod@s el año que viene. Periscopia volverá a las calles de Pozoblanco con más fuerza y más ganas. Y yo, por mi parte, intentaré volver a estar aquí para contarlo.
Toca poner el cierre a esta última entrada de Periscopia 2011. Y sólo puedo cerrar con una palabra: GRACIAS.
Juanlu Dorado. Director de Comunicación de Festival Periscopia
2 Comentarios to “La historia del sueño real. La historia de Periscopia”
Deja un comentario














t. 957 13 06 59
Gran post! efectivamente a veces que hay que personalizar para poder expresar todo lo que se quiere. Por mi parte, como amiga y participante ha sido un verdadero placer, otro año más, poder colaborar con gente tan comprometida con su trabajo, emocionada y profesional. Gracias a vosotrxs Periscopia!! a por el 2012!!
Esta entrada fue publicada el Mi